viernes, 26 de mayo de 2017

¿Por qué cada vez hay menos religiosos y bruj@s?

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El profesor Hofmann de Basel descubrió el ácido lisergico (LSD) en la claviceps púrpura, una vegetación criptogámica que infecta el centeno (secale cornutum) durante su crecimiento, recordó los fenómenos extraños que se habáin verificado entre los campesinos de Polonia y España que se allimentaban con pan de centeno.

El antropólogo holandés Jojada Verrips descrubrió que unas epidemias de corte religioso, que habian tenido lugar durante la segunda mitad del siglo XVIII en Nijkerk y que se habían propagado por todos los Paises Bajos no eran debidas, en realidad, más que a las malas cosechas de centeno con el que se fabricaba el pan.

M. van Os, exprofesor de farmacología de la Universidad de Groninga aseguró que, desde hace algunos años, las cosechas de centeno infectado de claviceps púrpura no aparecen más en el mercado, y que son destinadas únicamente a la investigación: los junkies había empezado a comprarlas al por mayor...

Los farmacólogos ya constataron hace años que las brujas sabían servirse de muchos alucinógenos extraidos de plantas. Recordemos que en la brujería hay elementos constantes de alucinación (el vuelo, la asamblea,...)

Fuente: 
Eros y magia en el Renacimiento, 
de Ioan P. Culianu.




Bruj@s y Religión, de la misma rama son.
Danos hoy nuestro pan de cada dia.
Amen.

martes, 16 de mayo de 2017

El drama de la bella rama dragón ciervo



Ayer paseando por un parque próximo a mi casa, un árbol llamó mi atención. Al acercarme a él observé que su troco estaba poblado de anchas ramas, desde la base hasta la copa. Pensé, que sería una buena idea trepar por él, pero mis 47 años no opinaron lo mismo. Acabé fijándome en la rama que apuntaba a mis pechos. Nacía ancha del tronco y a un metro se bifurcaba en dos ramas simétricas arqueadas en forma de óbalo, entre sus "hombros", salía una protuberancia de 4 cm con una especie de cuerno en sus tres cuartas partes. Mi imaginación enseguida le dió la forma de un dragón ciervo, una especie que no recordaba haber visto nunca en este planeta. Observé la rama dragón durante un largo periodo y me vino la idea de bajar a cortarla con la finalidad de no olvidar esa belleza inaudita en este mundo, de conservar esa "nueva" especie que se había colado en mi imaginación.

Hoy por la mañana, un camino inusual en mi, me condujo a pasar cerca del árbol de las ramas bajas. El ruido previo de un motor cortante me alertó, cual sexto sentido, de que algo no anda bien. En mi campo de visión apareció el árbol y junto a él, a la altúra de la rama dragón, un jardinero con una motosierra . Algo me dijo que la mirada de ayer fue una especie de sentencia de corte. No en vano, los que conocemos algo de física cuántica, sabemos que el observador influye en lo observado. Puede que halla leyes superiores, inaccesibles pienso desde la razón, que algún día nos permitan explicar cierto tipo de acontecimientos o sincronicidades.  Pero volvamos a los hechos... Decidí, con el corazón en un puño, realizar la importante tarea que me había llevado por ese camino y, a la vuelta, confiando que el funcionario se hubiese alejado, revisar el árbol.

El papeleo fue rápido, por lo que en 10 minutos ya estaba de vuelta. Los cortadores se habían alejado pero aún rondaban cerca. Rectifiqué un poco mi camino para que pareciese que pasaba por ahí de casualidad. Al acercarme al árbol, con el soniquete de las motosierras de fondo, me percaté que la rama dragón ya no estaba con su progenitor. Sólo habían cortado esa rama del árbol y otra más pequeña de su lado. A mis pies yacian varios trozos, irreconocibles a pesar de que intenté a simple vista buscar a mi dragón cornudo. La cercanía de los cercedores y el ruido infernal de sus motosierras apremiaron mi triste partida.

Ya en casa, apenado, me increpaba por no haber seguido ayer, insitu, mis instintos de haber bajado con una sierra y haber cortado la rama yo mismo, para así haber conservado entera la bella rama dragón.

Al cabo de un rato, con la esperanza de que los jardineros hubiesen abandonado la zona, bajé. Una fuerza que no puedo explicar insistía en ello, a pesar de que mis perspctivas de encontrar al dragón, después de ver lo que había visto, eran muy escasas. Al llegar vi unas ramas pero no pareceian ser lo qeu andaba buscando. Miré concienzudamente por los alrededores pero sin encontrarlo. Justo antes de irme aplique la lógica. Si apenas habian cortado la rama dragón y otra que recordaba aún más pequeña, esas ramas que estaban en el suelo debian de pertenecer a la rama tras la que andaba. Cogi los 6 trozos que había en el suelo y que en principio no parecián ser parte de lo que buscaba. Sin embargo, en uno de los intentos de unir trozos, reconocí las alas de mi dragón y después el tronco. Lo que más me costó fue encontrar la pequeña cabeza. Lo hize ya casi cuando me había rendido. Mi dragón tenía el tronco partido, un ala rota en tres pedazos y la cabeza decapitada. Una sensación agridulce me embriagó. Estaba triste por la pérdida, pero alegre de haberlo finalmente encontrado.

La alegre esperanza de la reconstrucción se había instalado en mi.

lunes, 1 de mayo de 2017

El camino de la liberación. La mutación psicológica.

A continuación, un amplio resumen de este interesante libreto de Krishnamurti.

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¿Es posible que la mente humana estando tan fuertemente condicionada, tan estrechamente aprisionada en sus afanes cotidianos, tan llena de miedos y ansiedades, tan insegura por el futuro y en constante demanda de seguridad, produzca en sí misma una mutación radical, que sólo puede darse con la libertad completa?.

Cambiar es pensar de una manera totalmente distinta, es producir un estado mental en el que nunca haya ningún tipo de ansiedad ni de sensación de conflicto, ni de esfuerzo por lograr algo, por ser o llegar a ser algo. Cambiar es liberarse por completo del miedo.

Sólo en estado de completa humildad - que es el estado de una mente que está siempre dispuesta a no saber - puede uno aprender.

Sólo pueden iniciar este viaje cuando realmente ven la verdad de que deben caminar completamente solos.

El aprender es a cada instante, es un movimiento en que uno se observa infinitamente sin condenar, sin interpretar ni evaluar en ningún momento, sino tan sólo observando. De los contrario, se tiene un patrón de conocimiento y de experiencia, y ese patrón le impide a uno aprender (ser libre para...).

...el estar libre de problemas es tan necesario como el alimento o el aire puro. Una mente en conflicto es destructiva, debido a que está deteriorandose constantemente. El deterioro no es una cuestión de vejez o juventud, sino que sobreviene cuando la mente está atrapada en el conflicto y tiene muchos problemas sin resolver. El conflicto es el núcleo del deterioro y de la decadencia. Una mente que tenga un problema de cualquier clase es incapaz de pensar con claridad, de ver las cosas como son.

Un problema es una cuestión a cuyo fondo no hemos llegado y que no hemos comprendido por completo; por tanto, no ha terminado y se repite una y otra vez. A la hora de comprender un problema, tenemos que comprender las contradicciones - tanto las inusuales como las cotidianas - de nuestro propio ser.

La libertad queda negada cuando arrastro un problema al día siguiente. Hay que actuar de modo tan drástico e inmediato que el problema termine por completo.

Estamos aquí con el fin de aprender, no para que nos instruyan.

El simple deseo de resolver un problema es eludirlo. Uno no ha penetrado en él, no lo ha estudiado, explorado, ni comprendido; no conoce su belleza ni su fealdad ni su profundidad, el único interés es resolverlo y dejarlo a un lado. Toda evasión engendra problemas posteriores.

Uno tiene, pues, que descubrir cómo surge un problema psicológico y no cómo resolverlo... Nadie puede decirme como surge; tengo que comprenderlo por mi mismo.

Cuando no existe contradicción en nuestro interior no hay problema...

Creemos que el deseo genera conflicto... uno debe comprender la naturaleza del deseo, y no limitarse a controlarlo o a negarlo... En cuanto se es sensible, uno está dentro del proceso del deseo... La complejidad empieza cuando interviene el pensamiento y este último da continuidad al deseo... Un hombre puede mirar una mujer y nada más... en cuando hago la más mínima concesión al pensamiento, pensando en esa mujer, se le da continuidad al deseo y empieza la contradicción.

La libertado sólo puede existir cuando la mente deja de estar anulada por cualquier clase de problemas.

Los problemas no se resuelven aceptándolos, ni acostumbrándose a ellos. Si nos limitamos a aceptarlos no los habremos solucionado. Podemos decir que están olvidados, o que no importan, pero si importan, infinitamente, porque distorsionan la mente, falsean la percepción y destruyen la claridad.

Lo importante no es la resolución de un problema, sino su comprensión, por muy doloroso, acuciante, inminente y apremiante que sea.

Una mente que comprende está en comunión con el problema. Para estar en comunión con un árbol, con un ser humano, con un rio o con la extraordinaria belleza de la naturaleza, debe existir cierta calma, cierta sensación de apartamiento, de estar lejos de las cosas. Cuando hay comunión con otra persona, el pensamiento del "yo" está ausente. Estar en comunión con un problema implica observación completa sin identificación.

Cualquier conflicto deteriora la mente, la vuelve obstusa e insensible.

El deseo por si mismo no está en estado de contradicción; son los objetos del deseo y la relación de este con dichos objetos los que crean la contradicción.

Lo importante es observar sin introducir el pensamiento.

Hay que conocer el mecanismo tan sumamente delicado del pensamiento y del deseo, y no limitarse a que les instruyan acerca de él. Tienen que observarlo, aprender ustedes sólos, y eso requiere una actitud sensible.

Un problema surge sólo cuando hay contradicción y conflicto.

Hay que escucharse a si mismos. Observarse el funcionamiento del deseo y la forman en que surgen los problemas.

El no sentirnos psicológicamente seguros significa, para la mayoría de nosotros, hundirnos, o bien volvernos neuróticos o raros... . Después de haber exigido seguridad durante millones de años, ¿cómo puede la mente, estando tan condicionada, descubrir la verdad de la seguridad?... Si uno descubre que la seguridad no existe en absoluto, no hay problema.

Una mente con problemas se vuelve obtusa e insensible, sólo es inteligente una mente extremadamente sensible en alto grado.

Cuanto más actúa el mecanismo del pensamiento, más se desgasta la mente y esta no deja espacio para la inocencia, pero sólo una mente inocente puede ver la realidad.

Hay una enorme diferencia entre cambio y mutación. El mero cambio no les conducirá a ninguna parte... Uno sabe interiormente, en lo profundo, que ha de haber un cambio radical, un cambio que no esté producido por ningún motivo ni presión. Uno comprende que debe darse una mutación en la raiz de la misma mente... Uno necesita una mente nueva y fresca, y por eso tiene que  haber, en la totalidad de la propia conciencia, una mutación que no esté producida por un acto de voluntad y que, por tanto, no tenga un motivo.

El cambio producido por la acción del deseo y de la voluntad, sigue siendo limitado, es una continuidad modificada de lo que ha existido. Tiene que haber una extraordinaria revolución psicológica en el ser humano, en las propias personas, pero si es con miras a algo, si es con arreglo a un plan, sigue dentro de los límites de lo conocido y, por tanto, no será un cambio en absoluto.

Si uno hace un esfuerzo por cambiar, ese esfuerzo tiene un motivo, lo que significa que el deseo inicia un movimiento con un objetivo determinado. Existe la acción de la voluntad, y por tanto, cualquier cambio que se produzca es una mera modificación, en realidad no tiene nada de cambio.

...el cambio tiene que producirse sin esfuerzo...

...tiene que haber mutación, y esta debe ocurrir ahora. Si introducen el tiempo en la mutación, el tiempo crea el problema. No hay mañana, no hay tiempo en absoluto para que uno cambie con él, pues el tiempo es pensamiento. Es ahora o nunca.

Si vemos como hecho real la inutilidad de la voluntad, y también la del pensamiento o el tiempo para producir esta transformación radical, entonces la mente, al haber rechazado toda la estructura de la voluntad y del pensamiento, carece del instrumento con el que iniciar la acción.

Si han caminado alguna vez solos, entre los árboles de un bosque o a lo largo de la orilla de un arrroyo, y han sentido la quietud, la sensación de vivir plenamente con todo - con las piedras, las flores, los árboles, el arroyo y con el cielo -, sabrán qué es la comunión. El "yo" con sus pensamientos, ansiedad, placeres, recuerdos, reminiscencias y deseperación, habrá cesado por completo. No hay un "yo" como observador separado de lo observado, sólo un estado de completa comunión.

... interiormente, en lo inconsciente, sienten el enorme peso del pasado, que les empuja en determinada dirección... Puede ser que rechacen todo esto conscientemente, pero en el inconsciente el peso de todo ello sigue estando ahí, siguen siento cristianos, ingleses, alemanes,..., siguen estando gobernados por intereses nacionales, económicos y familiares y por las tradiciones de la raza a la que pertenecen; y cuando se trata de una raza antigua, el grado de influencia es mucho más profundo.

Lo consciente o lo inconsciente tiene muy poca importancia, sólo lo tiene cuando le pensamiento lo da continuidad. Cuando perciben la veracidad de que todo el proceso del pensar es una reacción del pasado, que no es posible afrontar la enorme demanda que implica la mutación, tanto lo consciente como lo inconsciente pierden importancia y la mente deja de estar influida o dirigida por cualquiera de los dos, por tanto, deja de iniciar cualquier tipo de actividad, está completamente quieta, calmada, en silencio. Aunque la mente perciba que debe haber un cambio, una revolución o una transformación absoluta en la raiz de nuestro propio ser, no inicia ninguna actividad con un propósito marcado; y en esa percepción total, en ese completo silencio, la mutación se ha producido.

Así pues, la mutación sólo puede darse de forma indirecta, cuando la mente deja de iniciar cualquier actividad y, por tanto, está completamente calmada. Y en dicha calma hay mutación, porque la esencia de nuestro ser queda al descubierto y se desvanece. Esa es la única revolución verdadera, no las de tipo económico ni social, y no puede ser producida por la voluntad ni por el pensamiento. Tan sólo en ese estado de mutación podrán percibir algo que está más allá del alcance de las palabras, algo que es supremo, más allá de toda teología y de todo reconocimiento.

...me hacen una pregunta... no tengo respuesta, ni expectativa alguna. No lo sé. No hay intervalo, y por tanto tampoco hay pensamiento, ya que la mente no está investigando, no está buscando, no está a la espera de nada. Ese estado es efectivamente una negación total, es una liberación de todo lo que la mente ha conocido y sólo en ese estado se puede comprender lo nuevo, lo supremo, o cualquier otra palabra con la que quieran designarlo. En ese estado ha concluido todo el proceso de pensar; no existe el observador ni lo observado, no  existe el experimentador ni lo experimentado. Toda experiencia ha cesado, y en ese silencio total hay una mutación total.

Existe el deseo de encontrar algo real, original, un estado sin contaminación, inocente. Pero ¿es posible alcanzar ese estado de manera súbita, de modo que no sea cultivado ni buscado?. Sabiendo que la belleza no puede cultivarse, al igual que ocurre con el amor, tienen que alcanzarla de repente, como lo harían con una vista que jamás han contemplado. De súbito ahí está, frente a ustedes, rica, plena, vital, y forman parte de ella; y entonces viven, actúan, son. Sin esforzarse llegan a la fuente natural de la vida, al manantial de la existencia. Y una vez que la mente ha bebido de esa fuente, habrá vivido y vive de ella para siempre. ¿Es posible algo asi?...

¿Es posible cortar por lo sano con todo el pasado animal y empezar de nuevo?

...la mente, que es el resultado del paso de los siglos, tiene que olvidar el tiempo. De lo contrario queda presa en sus redes.

Los ordenadores,... conceden al ser humano cada vez más tiempo para el ocio, y ese tiempo libre va a ser monopolizado por la religión organizada y por las diversiones organizadas. Cuando una persona cuenta con muchos ratos de ocio, poseé más energía (mucha más)... Para que el conflicto deje de existir y con ello haya ahorro de energía, uno debe compredner qué es la acción... Hay una acción total, una acción sin conflicto... ¿Existe una acción sin idea, y por tanto, sin conflicto?  ¿Acaso la acción siempre tiene que generar esfuerzo, lucha o conflicto?, por ejemplo, yo estoy hablando, lo cual es una forma de acción. Seguramente en esta acción sólo hay conflicto si trato de afirmarme, de ser alguien, de tener razón, de convencerles.

¿Qué le ocurre a una mente que nunca ha sido influida por la sociedad, que no tiene miedo, codicia ni envidia, que no siente ambición, que no busca poder?. ¿Es posible vivir sin ideas, sin un modelo, sin un ideal, sin un concepto o creencia?.

La mayoría de nosotros tenemos un concepto del amor, pero es evidente que ese concepto no es el amor. O amamos o no amamos.

La completa libearación de la estructura psicológica de la sociedad es inación total; y esta inación completa es acción total que no crea contradicción y, por tanto, tampoco deterioro.

...en la mayoría de nosotros, cuando estamos haciendo algo, hay una forma de resisitencia que disipa la energía, a menos que la casualidad de lo que estamos realizando nos cause placer, y en tal caso no hay conflicto, no hay resistencia en la continuidad de la energía.

... para que desaparezca una dependencia, lo primero es que uno debe darse cuenta de esta... uno aprende acerca de todo lo relativo a la influencia, la dependencia y los estímulos; y ese movimiento mismo de aprender le da a uno la energía necesaria para liberarse de toda dependencia del estímulo.

Desde el momento en que admitimos el tiempo, estamos cultivando la indolencia, esa peculiar pereza que nos impide ver inmediatamente las cosas como son en realidad.

...comprenderan como engaña el tiempo: la cuestión es si el tiempo puede cesar, si podemos ver... no mañana, sino inmediatamente, y esa misma percepción es la acción que destruye el tiempo.

Si no comprendemos el tiempo no podemos comprender el dolor, y no son cosas diferentes como tratamos de hacer creer.

...para comprender la naturaleza del dolor y acabar con él, uno ha de comprender el tiempo, y comprender el tiempo es comprender el pensamiento.

Durante miles de años el ser humano ha luchado con el problema del dolor y no ha podido resolverlo; se ha habituado, lo ha aceptado, diciendo que es una faceta inevitable de la vida.

...una persona que quiera comprender el dolor debe empezar librándose de esa trivialidad brutal, egocéntrica y egoista, que representa el sentimiento de lástima por uno mismo... La lástima por uno mismo es la raiz del dolor. Cuando no se tengan lástima podrán afrontar el dolor con atención absoluta. Hablamos del dolor como algo total - del dolor en si - sea suyo, mio o de cualquier otro ser.

No es que ustedes - el observador, el pensador - sientan dolor y estén observando, sino que sólo existe un estado de dolor. Y ese estado de dolor no dividido es necesario, porque cuando miran el dolor como observadores crean conflicto, lo cual embota la mente y disipa la energía, y por consiguiente no hay atención.

... Al no conocer la plenitud de la muerte, no lo que esta implica, la mente tiene miedo del pensamiento y no del hecho, ya que lo desconoce.

La muerte y la vida no estan separadas la una de la otra. La vida y la muerte son una.

La mente que está muriendo a cada minuto sin acumular nunca, sin acopiar jamás experiencia, es inocente y , por tanto, se halla en un constante estado de amor.

Una de las cosas más importantes de la vida es aclarar la mente; vaciarla de toda experiencia y pensamiento para que se vuelva nueva, fresca e inocente; porque sólo la mente inocente, con su libertad, puede descubrir qué es verdadero... Sin la meditación nuestra vida es muy superficial.

¿Cómo va la mente, que es esclava del tiempo y producto del pasado, a prescindir del pasado por completo, con facilidad y sin esfuerzo?
¿Cómo se va a librar del tiempo sin ninguna directriz ni motivo, de modo que se encuentre en la fuente original de la vida?
¿Cómo va a ir más allá de si misma la mente?

Nada de lo "cotidiano" te abrirá esa puerta. Lo que si la abrirá es comprender sin esfuerzo, simplemente mirar, observar con afecto, con amor. Pero no pueden sentir amor si no son humildes; y la humildad sólo es posible cuando uno no quiere nada, ni de los dioses ni de ningún ser humano.

... Uno no puede percibir en todo momento las múltiples influencias que afluyen continuamente dentro de la mente. Pero lo que si puede ver uno es la importancia de estar libres de toda influencia; y una vez que uno ha comprendido la necesidad de ello, lo inconsciente percibe la infuencia, aún cuando muchas veces no lo perciba la mente consciente.

La comprensión del proceso total de la influencia tiene que ser sin esfuerzo, ha de tener la cualidad de la percepción inmediata, es decir, si realmente ven la importancia de no estar sometidos a las influencias, cierta parte de su mente se encargará de ello cada vez que estén conscientemente ocupados con otras cosas, y esa parte de la mente estará muy alerta, será muy activa y observadora.

Lo fundamental es, pues, ver de inmediato la enorme importancia de que ninguna circunstancia ni persona influyan en nosotros. Y de esta liberación de toda influencia, surge la soledad, que es distinta del aislamiento.

¿Puede uno morir para cada acción a lo largo del día, de modo que la mente nunca acumule y, portanto, no sea contaminada por el pasado, sino que siempre sea nueva, fresca e inocente?

La mente es inteligente en el sentido de que no está dominada ni influida, y de que no tiene miedo. Sin embargo, para hallarse en ese estado, la mente debe ser capaz de renovarse cada día, lo cual es morir a diario en cuanto al pasado, en cuanto a todo lo que se ha conocido.

Uno ha de descubrir no cómo terminar con el deseo, sino qué le da continuidad => el pensamiento. Deja de pensar en el coche y dejarás de desearlo... La mayoría de nosotros tenemos infinidad de problemas y para liberarnos de ellos tenemos que ser capaces de acabar con cada uno de modo inmediato, según van surgiendo.